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Probablemente no exista algo más humillante que el hecho de que un papá o una mamá se burlen de sus hijos y que los ridiculicen sus acciones, y más, cuando ellos mismos ocasionan estas situaciones sólo para divertirse y ridiculizarlos frente a los demás.

¿A qué me refiero? A los muchos padres de nuestro país que dan de tomar a niños pequeños para que al marearse, se rían de ellos. Me refiero a que los mismos padres les pidan repetir grosrías para grabarlos dicéndolas y burlarse. Me refiero a las personas que preguntan cosas que no saben los niños para decirles que son tontos al escuchar sus inocentes respuestas.

De todo esto, me duele el corazón y sangra mi alma.

Pero ayer en una caminata, hubo algo más que me sorprendió e incluso me sacó las lágrimas. Al acercarme a una reja para hablar con los vecinos de la zona, salió corriendo, quien yo pensé era una niña peinada de trenza francesa hasta la cintura, pujama rosa con muñequitos de shorts y sin zapatos. Comencé a hablarle y mis frases la inicié con: "¡Hola nena!"

De pronto escucho carcajadas de los 6 adultos que estaban en una mesa en el patio. No comprendía las risas, las burlas, las actitudes, hasta que un señor con su lata de cerveza a las diez de la mañana, me dijo: "Es que es niño". No imaginan la cara de humillación de la criatura al escuchar esto, por lo que sólo agachó la cabeza humillado y dolido.

Le dije, "¿oiga y por qué no le cortan el pelo?" A lo que respondió: así nos gusta... y por supuesto le pregunté si sabía como se sentía su hijo de 5 años al ser disfrazado de niña contra su voluntad. Ahí quedí todo en silencio absoluto y no pudo responder.

¿Realmente se darán cuenta estos padres del daño emocional, la crisis de identidad y la verguenza que ocasionan en su pequeño? ¿Por qué los padres que suponen amor incondicional y la búsqueda del bien superior del menor, lo humillan? ¿Para qué reirse a costa de las lágrimas y el sufrimiento de un menor?

En verdad, mi mente no logra comprenderlo. Sin embargo, sé que la ignorancia conduce a la maldad, y por ello, en donde debemos influir y seguir luchando es en materia educativa para que ningún niño más que nazca en este país venga a surfir este tipo de vejaciones.

Tu, ¿qué piensas? Recuerda #piensaporti #PiensaNaranja y cuidemos a la infancia.

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